La Unión Internacional de Juventudes Socialistas (IUSY) suspendió a la Juventud Radical por su apoyo al gobierno de Mauricio Macri.

Radicalismo: el largo camino conservador

La Unión Internacional de Juventudes Socialistas (IUSY) suspendió a la Juventud Radical por su apoyo al gobierno de Mauricio Macri. La opinión de Jorge Rivas y Pablo Ferreyra.

Sucedió en el XXXI Congreso Mundial de la Unión de Juventudes Socialistas, realizado en febrero pasado. La Juventud Radical era parte de ese espacio, quizás como resabio del momento alfonsinista y su veta que podría pensarse socialdemócrata, pero en este último Congreso fue suspendida.

El motivo es claro: el apoyo que le brindó al PRO de Mauricio Macri para llegar a la presidencia de la Nación. En esa nueva Alianza llamada Cambiemos, el radicalismo aportó su estructura en todo el país, lo que fue fundamental para el triunfo de la coalición conservadora.

“Primero, convengamos que tanto la IUSY, como su filial madre la Internacional Socialista, hace tiempo que dejaron de ser organizaciones internacionales de izquierda” indica Jorge Rivas, titular de Socialismo para la Victoria. “Podríamos decir que hoy son organizaciones tibiamente progresistas, y no es común que apliquen este tipo de sanciones entre sus miembros”.

“Lo que viene a confirmar lo impresentable, tanto nacional como internacionalmente, del rol político patético de la UCR en nuestro país, acompañando alegremente a la restauración conservadora de derecha que encabeza Macri”, agregó Rivas.

Por su parte, el Legislador porteño Pablo Ferreyra expresó que "las banderas que levanta el socialismo son antagónicas a la propuesta neoliberal de Mauricio Macri y este gobierno. Los militantes de izquierda tenemos como valores la justicia social y ampliación de la democracia”.

Respecto a la suspensión de la JR, indicó que la IUSY “sentenció sobre un hecho que es irrefutable: los radicales hace tiempo abandonaron sus aspiraciones progresistas para subordinarse a un proyecto neoliberal, autoritario políticamente.

“Ser de izquierda hoy en la Argentina implica oponerse al intento de restauración reaccionaria; trabajando en unidad con el campo popular, defendiendo los logros del kirchnerismo y, aún en la oposición, no resignándose a lograr avances progresivos socialmente", finalizó.

El futuro del radicalismo parece hermanado a las políticas conservadoras del continente, que buscan una restauración que les permita anular los logros que en estos años de gobiernos populares se han conseguido. Una vez más, los radicales se encolumnan detrás de los enemigos del campo popular.

 

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