Común, pero para nada ordinario…

Café express de por medio, que suele ser escurridizo para los que habitamos la ciudad de Diamante, tarde o temprano el tema de la charla de amigos llega al Río Paraná y sus bondades, pero ese mismo curso de agua, tan noble y generoso, recibe los desechos de las actividades y de sus producciones, industriales y agropecuarias, de miles de habitantes distribuidos en miles de kilómetros de costas.
Escribe: Profesor Darío D´Angelo

Común, pero para nada ordinario…

Café express de por medio, que suele ser escurridizo para los que habitamos la ciudad de Diamante, tarde o temprano el tema de  la charla de amigos llega al  Río Paraná y sus bondades, pero ese mismo curso de agua, tan noble y generoso, recibe los desechos de las actividades y de sus producciones, industriales y agropecuarias, de miles de habitantes distribuidos en miles de kilómetros de costas.
Seguramente, en el corto plazo sus capacidades de absorber este maltrato, comenzarán a verse superadas, algunos visionarios ya están alertas, como los  Investigadores del INTA Castelar, que determinaron que la Lenteja de agua y el Camalote tienen capacidades excelentes de remover contaminantes en zonas acuíferas. Contaminantes que por cierto no notamos que están allí cuando disfrutamos del Río.

La contaminación del agua causada por metales pesados (provenientes de la actividad minera , industrial y doméstica)es uno de los mayores problemas a nivel mundial, con esta preocupación concreta, investigadores del INTA Castelar experimentaron, allá por el 2011,  con dos especies de plantas acuáticas, y bastante comunes para los que frecuentamos el Río Paraná y sus afluentes, para evaluar su capacidad de eliminar níquel en solución.

“Utilizar plantas nativas para eliminar compuestos altamente tóxicos en ríos o efluentes agropecuarios y agroindustriales es una ventaja porque tenemos fácil acceso a ellas y porque es una tecnología práctica para implementar”, indica  Patricia Bres (INTA).
Ensayos realizados por el Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola del INTA determinaron que las dos especies la Lemna Minnor y Eichhornia Crassipes (conocidas como lenteja de agua y camalote), pueden remover entre el 50 y el 90 por ciento de níquel (Ni) presente en las soluciones acuosas.

Según estudios preliminares, en los últimos años la concentración de Ni en agua se incrementó a causa de la presencia de combustibles fósiles, la incineración de residuos y por la descarga de residuos industriales y municipales.
Pero tan sencilla como contradictoria, es la causa,  la principal fuente de liberación del metal se encuentra relacionada con nuestra actividad doméstica, ya que  el uso cotidiano de elementos que necesitan fuentes de energía independiente, las responsables son  “las pilas y las baterías están compuestas por cadmio y níquel que,  al ser desechadas en los basurales y rellenos sanitarios, pueden llegar a los acuíferos y afectar la calidad del agua”, refiere Bres en su investigación. También sostiene que a partir de este primer ensayo “la idea es que en un futuro,  pueda utilizarse la fitorremediación como un tratamiento final de efluentes agropecuarios. 

Pero, como si estas tan nobles cualidades, que nos permitirían, minimizar los afectos de nuestra actividad en el Rió Paraná, fueran pocas, el rápido crecimiento del camalote en ambientes adecuados puede generar biomasa para usos diversos, combustible, compost ,etc. La doctora Alicia Poi de Neiff docente de la UNNE, e integrante del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL). pudo establecer valores referentes al crecimiento, biomasa y productividad de los camalotes. De acuerdo a los datos obtenidos, el número de plantas por unidad de superficie, su biomasa y su rápido crecimiento en las condiciones climáticas de nuestra región suponen su utilización como recurso natural sostenible.
 "El análisis efectuado permite afirmar que el aprovechamiento de camalotes debería ser concebido dentro de un esquema de gestión de uso múltiple, dado que cualquier acción basada en el uso exclusivo de alguna de las opciones de uso (fitorremediación y producción de biomasa), sería económicamente poco viable y por lo tanto destinada al fracaso" expresó Ramos investigador asociado.
Seguramente nuestro compañero de Río, tendrá en el futuro un rol protagónico que hoy parece difícil de imaginar, indudablemente, en nuestro próximo contacto con el  Camalote, ahora que conocemos más de cerca sus extraordinarias cualidades,  definitavamente lo veremos con otros ojos.

 

Escribe: Profesor Darío D´Angelo especial para www.diamanteradio.com

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