Dejar Facebook puede ser una de las mejores decisiones que puedas tomar.

Las crisis existenciales llegan a cualquier edad, y por desgracia para los adolescentes la mayoría tienen su origen en las redes sociales. Nos guste o no, dedicamos gran parte de nuestras vidas a ellas. La facilidad e inmediatez para acceder a la red ha derivado en nuevas preocupaciones, como el miedo de saber lo que ha hecho el ex, lo bien que se la pasan los amigos o dejar que se consuma tarde tras tarde deslizando el mouse de arriba a abajo sin más.

Dejar Facebook puede ser una de las mejores decisiones que puedas tomar.

 

 

Las crisis existenciales llegan a cualquier edad, y por desgracia para los adolescentes la mayoría tienen su origen en las redes sociales. Nos guste o no, dedicamos gran parte de nuestras vidas a ellas. La facilidad e inmediatez para acceder a la red ha derivado en nuevas preocupaciones, como el miedo de saber lo que ha hecho el ex, lo bien que se la pasan los amigos o dejar que se consuma tarde tras tarde deslizando el mouse de arriba a abajo sin más.

Sin embargo, no todo en Internet es malo. Un estudio realizado por The Hapiness Research Institute concluyó que la solución a estos problemas está en dejar sólo una red social: Facebook. Esta fue la conclusión luego de que un grupo de personas con ansiedad y estas adicciones dejaron la red social por una semana y a partir de entonces reportaron sentirse más felices y su precaución disminuyó, además la actividad social y recreativa aumentó.

El 61 % de los usuarios de Facebook publica únicamente buenas noticias, pero mienten en cuanto a la vida real, subiendo fotos muy retocadas, estados llenos de emojis o haciendo alarde de logros y otros aspectos que consideran interesantes y dignos de compartir de su existencia. Pero ¿de verdad las personas son felices teniendo ese tipo de reacciones ante su vida en las redes? Tal vez la felicidad que proporciona estar sin Facebook es mucho más genuina y duradera, por ello a nadie le caería mal seguir estos pasos para poner una pausa a la red social más grande del mundo y hacer un detox y así quitarse de encima la sensación de inestabilidad y falta de atención:

Desactiva la cuenta sin meditarlo mucho: No hay que detenerse a pensar en qué pasará si llegan mensajes que ansiamos o qué pensará la familia si no nos ve online. Debe ser una decisión que provoque bienestar en uno mismo. Para estar bien con los demás, hay que empezar con darnos amor a nosotros mismos. En realidad es muy sencillo cerrar la cuenta.

Descarga una copia de seguridad: Hemos pasado tanto tiempo en Facebook que ya dejamos una gran parte de la vida en él, por ello es recomendable que descargues la copia de seguridad que ofrece la red. Para descargarla necesitas entrar a la configuración general de la cuenta, posteriormente a "general" y al finalizar la página viene un apartado que menciona "Descargar copia". Es todo.

Evita hablar de los que hacías en las redes: En las conversaciones que tienes cara a cara con tu familia y amigos evita hablar de lo que posteabas o de lo que veías en el time line. Eso sólo hará que quieras volver pronto. Encuentra formas genuinas de convivencia y comunicación sin aludir a las redes sociales.

Enfócate en otra cosa: Sentir la necesidad de querer entrar a Facebook es muy normal en medio del detox. Optar por alguna otra actividad es ideal para despejar la mente: leer, hacer ejercicio o salir por un café. No importa qué sea, siempre y cuando sea complaciente.

Trata de mantenerte así el mayor tiempo posible: No trates de volver a menos que sea muy necesario. Cuando menos te des cuenta, habrá pasado una semana, dos, tres hasta cumplir un mes. Todo es cuestión de cómo es el desenvolvimiento en la vida cotidiana, es decir, las actividades diarias, la rutina y la mente ocupada. Si por algún momento es necesario regresar, hay que hacerlo con moderación y tratando de mantener la distancia.

 

No tomes fotos de todo lo que te rodea: Evita hacerlo. Con la cuenta de Facebook abierta es sencillo postear algo que indique el estado de ánimo, la ubicación y se acompañe con una foto o un video corto. Durante el tiempo que Facebook esté desconectado lo ideal es no fotografiar la comida, el monumento o a los amigos para no tener la "tentación" de subir el contenido a las redes.

Aunque son muy pocos pasos y bastante sencillos, puede ser difícil acostumbrarse a una vida offline, con el tiempo se puede aprender a tener cuentas en redes sociales sin la necesidad de ser un adicto y usarlas para lo más necesario de la vida diaria. Por ello, un detox de Facebook puede ser necesario en cualquier momento. Es prioritario encontrar y volver a formas más sanas de esparcimiento y recreación.

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