OPINIÓN POLÍTICA

El politólogo Licenciado Nicolás Loza, nos permite una lectura inteligente sobre la realidad política nacional y provincial.

AGOSTO 2018

Tras las bambalinas: el suspenso de la reforma política.

Por Nico Loza

El gobernador Gustavo Bordet está consensuando con la dirigencia política entrerriana el adelantamiento de las elecciones para el mes de abril de 2019. Primarias en abril. Generales en junio.

Desde que el Ejecutivo presentó el ambicioso proyecto de Reforma Electoral (que incluía, BUP, Género y Minorías) se presentaba la posibilidad del adelantamiento de las elecciones como una jugada de Bordet para reelegir el próximo año. Apenas el proyecto de Reforma entró en el Senado, fue parado por los tradicionales mecanismos de la política. Faltaba la palabra del ex gobernador Urribarri y sus acólitos que esperaban en la cámara baja para aniquilar el proyecto modernista. Así, la Reforma terminó siendo una propuesta de simple adelantamiento de las elecciones para conservar el poder justicialista provincial.

La mayoría de los sondeos de opinión en las ciudades cabeceras del interior de la provincia (esto excluye Paraná, Concordia, Uruguay y Gualeguaychú) arrojan que el gobernador posee una imagen positiva del 70 %. Lo que lo convierte en el candidato más competitivo del PJ. La opinión pública aún no registró el acuerdo con el urrikirchnerismo, que pediría los primeros lugares de la cámara baja para dar el visto bueno de desdoblamiento de las elecciones como quiere el gobernador.

Por el lado Cambiemita, excepto los Benedetistas, quieren adelantar las elecciones para medir fuerza en el territorio. Un  dato interesante de las demoscopias en el interior de la provincia es la aprobación de las gestiones de los intendentes del cambio. Habrá que ver cómo presentan sus propuestas de reelección con un candidato que, o no es competitivo o resistido en sus filas internas –Benedetti- o de poco conocimiento público, como Galiberti, Troncoso y compañía, y la seductora imagen de Bordet como opositor.

El proyecto de Reforma Política hubiese sido una buena oportunidad para modernizar, agilizar, y hacer más trasparente el sistema político entrerriano. Al parecer, solo fue una buena intención, ya que, la disputa del poder se cristalizó y concluyó con el acuerdo entre el urribarrismo y Bordet. En este escenario, los cambiemitas miraron desde la tribuna. Esa objetividad, tal vez sea un sólido argumento cuando arranque la campaña por el sillón de Urquiza. Allí, el no-peronismo le van a poder decir a los peronistas que son lo mismo, porque Bordet llevará a Urribarri, en su boleta. Llevará la cruz del sueño entrerriano.

  

 

MAYO 2018

El desafío de Cambiemos en la provincia

(Por Nicolás Loza)

El espacio del Presidente Mauricio Macri no ha podido hasta al momento construir un candidato más competitivo en Entre Ríos que el verdugo del peronismo entrerriano, Atilio Benedetti.

En el contexto actual, el actual diputado Atilio Benedetti, el verdugo del peronismo entrerriano –le dió los golpes de noc out al PJ en sus peores momentos, en 2009 post- conflicto con el campo y en 2017, con el peronismo en el llano a nivel nacional y débil en Entre Ríos-, parece ser el único candidato competente para enfrentar a Bordet en 2019.

Si bien son varios los aspirantes al sillón de Urquiza por parte de la alianza amarilla-radical, quien más chances de encabezar la lista que proponga el fin de la democracia hegemónica PJ en Entre Ríos, es el larroquense, ya que sus adversarios internos presentan varias dificultades desde el punto de vista de las encuestas de opinión pública: mala imagen y alto grado de desconocimiento a un año –si es que se aprueba la reforma electoral- de la elecciones en las que se elegirán los cargos políticos a nivel provincial.

El indicador de mala imagen le afecta al actual intendente de la ciudad capital, Sergio Varisco, quien ha sido noticias en los medios nacionales, provinciales y municipales con causas  vinculadas al narcotráfico y que se perfilaba como un candidato competente por lo que representa en el arco radical por tradición y carisma.

Los aspirantes Troncoso, el frigerista, y Galimberti de Chajarí, no pueden competir con Benedetti en el grado de conocimiento que el larroquense tiene en el territorio provincial.

Atilio Benedetti cuenta con dos triunfos claves sobre el peronismo para ser el candidato a gobernador el próximo año: uno fue el del recordado triunfo de 2009, cuando le ganó a Busti-Urribarri y que produjo la ruptura entre  “El Conejo” y  “El Pato”. Herida que aún no ha sanado en el seno peronista. El otro fue el reciente triunfo sobre la fórmula de Bordet “Somos Entre Ríos”, que fue lapidaria en Gualeguaychú, territorio clave para la provincia.

Los estudios de opinión política en Entre Ríos son muy favorables al Gobernador Gustavo Bordet, que posee una imagen positiva para los entrerrianos alrededor del 70 %, mientras que la de Benedetti ronda el 35%. Este escenario entusiasma al arco peronista, porque de no construir Cambiemos un candidato más competente, el PJ retendrá el sillón de Urquiza por quinta vez consecutiva, prolongando la democracia hegemónica y el sistema de partidos hegemónico en Entre Ríos.

El desafío de Cambiemos es construir un candidato competente  para las lecciones de 2019 que pueda generar una alternancia en la vida democrática entrerriana y terminar así con la hegemonía justicialista que inició allá por 2003 con Jorge Busti como gobernador.

Que el cambio llegue a tierra entrerriana dependerá de una acertada estrategia por parte de la dirigencia Cambiemos. Para eso tienen que presentar una propuesta competitiva electoralmente, que le permita mostrarse como una verdadera alternativa a los justicialistas que gobiernan desde 1987, pero también de los radicales que no despiertan interés en el electorado. Ese es el desafío de Cambiemos en Entre Ríos.

 

ABRIL 2018

Deseando que el segundo semestre  llegue pronto

(Por Nico Loza)

El gobierno nacional se encuentra atravesando uno de los momentos más difíciles desde que llegó al poder en diciembre de 2015. La estrategia del gradualismo le ha permitido ir tanteando en la oscuridad los incontables obstáculos mortales que le dejó la administración del populismo cristinista.

Algunos analistas políticos y algunos políticos tradicionales dicen que el gobierno nacional no sabe hacer política. Que el plan económico no sirve –si es que hay uno-, que solo tienen la suerte y el viento de cola de la política, como tuvo en el comienzo de su mandato Néstor Kirchner un viento a favor de la economía internacional.

Lo cierto es que Cambiemos (principalmente el Pro) se ha acostumbrado a las victorias electorales: Macri no pierde una elección desde 2005. Esto no quiere decir que en las elecciones próximas vaya a ganar, pero sí, que han sabido,  en los momentos difíciles, mantener la prudencia y enfrentar la realidad de manera estratégica. Esos momentos difíciles para la Argentina intentaron ser capitalizados por los sectores de la izquierda arcaica y los seguidores del modelo de la democracia hegemónica kirchnerista. El caso Maldonado y la desaparición del Ara San Juan son algunos tristes ejemplos de oportunismo político por parte de estos sectores.

Actualmente, estos grupos de la oposición, tratan de jugar la política con la agenda de las tarifas y las boletas de luz y gas. El oficialismo nacional ágilmente, dio un giro de 180 grados y le pasó la pelota a los gobernadores e intendentes. Jugada que no la vieron ni siquiera algunos aliados radicales.

Lo cierto es que desde el gobierno nacional esperan que llegue el mundial de fútbol y terminado éste, el segundo semestre. Tiempo en el que se espera que no se implementen mas normalizaciones en los servicios, teniendo en cuenta que el próximo año se juega la reelección del Cambiemos.

Es poco sólido o al menos discutible el argumento de que la administración de Macri no sabe hacer política. El objetivo es bien claro: terminar con el tema de tarifas y bajar la inflación. Desde Balcarce 50, prefieren hacer todo lo malo de golpe y no de a poco, -al estilo de Maquiavelo-, deseando que el segundo semestre  llegue pronto y así alejar de una vez por todas las sombras fantasmales de la década autoritaria.

Prohibida su reproducción sin citar fuente.

Redacción especial para www.diamanteradio.com

    

Marzo 2018

La reforma electoral en Entre Ríos

Por Nico Loza*

“Lo justo no es otra cosa que lo que conviene al más fuerte” Trasímaco. La República. Platón.

Bordet presentó la reforma electoral. Las reglas del juego para el 2019.

El gobernador Gustavo Bordet presentó el proyecto de reforma política que intenta implementar para las elecciones del próximo año. Los puntos fuertes de la reforma tienen que ver fundamentalmente con: Boleta Única Papel (BUP)Participación de las minorías y Paridad de género. 

Para los partidos políticos que integran el sistema electoral entrerriano, esta reforma es una buena noticia para sus funcionamientos internos y para implementar el ARTÍCULO 29 de la Constitución provincial: “Todos los ciudadanos tienen el derecho de asociarse libremente en partidos políticos. Se reconoce y garantiza la existencia de aquellos en cuya organización y funcionamiento se observen: la democracia interna, la adecuada y proporcional representación de las minorías y demás principios constitucionales”.

De los tres puntos mencionados como “fuertes” de la reforma, los peronistas se encuentran “interesados” principalmente en el de la participación de las minorías. En el Justicialismo entrerriano no es un tema nuevo, ya que en la década anterior, se produjo la reforma que se concretizó, con la polémica Ley N°9.659, conocida coloquialmente como la “Ley Castrillón”.

La reforma Castrillón fue la estrategia adoptada directamente puertas adentro del Partido Justicialista en la competencia intrapartidaria por el sector del Dr. Jorge Busti para beneficiar a su elegido, Sergio Urribarri, por sobre el referente kirchnerista de aquel momento: Julio Solanas.

Allí, la reforma fomentó y estimuló la participación por afuera de la estructura partidaria a las minorías peronistas disidentes del centro de poder bustista. Es decir, para el justicialismo, fue una reforma centrífuga. Año 2007.

Hoy, en 2018, con un Justicialismo golpeado y derrotado en las dos últimas elecciones, el gobernador Bordet busca su reelección al frente de la Casa Gris, y para eso necesita: consolidar su figura (Boleta única), alejarse de la mala imagen del peronismo urrikirchnerista, mostrarse como reformador, personalizar el poder para conservarlo y aumentarlo. Contener las diferentes expresiones que le pueden ser favorables política y electoralmente le es imprescindible. Bordet necesita, a diferencia de Busti en 2007, fomentar y estimular la participación en el seno del Partido Justicialismo, es decir, que las minorías se expresen y “jueguen” dentro de la estructura del PJ. El Justicialismo necesita hoy: una reforma centrípeta.

A poco menos de año para las elecciones, con un Mundial de Fútbol por delante que va a quitar y adelantar los tiempos, el escenario político entrerriano se presenta complejo, con tiempos que apuran. Lo cierto es que cuando se toma la decisión política de una reforma electoral, se están proponiendo nuevas reglas de juego, que favorecen a ciertos partidos y perjudican a otros.

Cuando le tocó al Justicialismo en Entre Ríos reformar, fue para contener las indomables internas en el seno partidario más que para democratizar las organizaciones partidistas que integran el sistema electoral de la provincia. Es probable que esta vez, todo siga igual.

*Politólogo

 

En la recta final hacia las PASO

05 de agosto de 2017

(Por Nico Loza*)

A una semana de las PASO (Primarias, Abiertas y Simultáneas) en la provincia de Entre Ríos se pronostica un “empate técnico” entre el Frente Somos Entre Ríos y Cambiemos.

Son diversos los analistas, periodistas y sondeos de opinión que pronostican un desempeño electoral parejo por parte de las dos principales fuerza competitivas para estas elecciones PASO.

La única certeza que se tiene, a través de diversos estudios de investigación y sondeos de opinión es que el clima electoral, las elecciones, y la política le interesan muy poco a la ciudadanía y muchísimo al círculo rojo entrerriano, como diría Jaime Durán Barba.

Esto se ve reflejado en los relevamiento de datos que dan, a una semana de las PASO, un número elevado de indecisos. Por supuesto que no estamos diciendo que va a haber un nivel alto de voto blanco o voto bronca, simplemente que la gente aún no está decidida por quién votar por muchas razones: económicas, sociales, psicológicas o simplemente porque no le interesa en lo más mínimo las legislativas nacionales.

El Frente Somos Entre Ríos, que conformó el Gobernador Gustavo Bordet y que lleva como sus candidatos de la lista 2 a “los candidatos del gobernador”, está lejos de expresar la unidad del Justicialismo y es por eso que su principal disputa interna la va a librar con el sector duro y fanático del cristinismo en Entre Ríos representado por Barreto y Julio Solanas.

Cambiemos, por su parte, con Atilio Benedetti como el candidato que le ganó en el 2009 a Busti y Urribarri, saca chapa de campeón y quiere que el cambio llegue a la provincia de los dos ríos, sin que peligre de ninguna manera su triunfo en la primaria de la gente del cambio.

Un poco más lejos se encuentran, según los últimos sondeos, los que caminan por la ancha avenida del medio massista-socialista, cuyo principal territorio es la ciudad de Gualeguaychú y algunos votos de la capital entrerriana.

A una semana de las PASO en Entre Ríos las encuestas muestran un alto nivel de indecisos y de desinterés por parte de la ciudadanía. En siete días sabremos los resultados de la mejor encuesta posible de cara a octubre, ya que nos encontramos en la recta final hacia las PASO.

*Politólogo.

 

¿Todos unidos triunfarán?

Por Nico Loza*

23 de julio de 2017

Un repaso

El Justicialismo en la provincia de Entre Ríos, en los últimos diez años, perdió sólo en las elecciones legislativas de 2009. Esas elecciones significaron la pérdida de legitimidad de Jorge Busti en la conducción del peronismo entrerriano.

En el año 2009, en un contexto en el que el conflicto con el campo aún estaba presente en la provincia, Busti acordó con el por entonces gobernador Sergio Urribarri, un frente que tenía como consigna “La Unidad en la diversidad”. Resultado: todos unidos no triunfaron. Les Ganó el ahora precandidato a legislador nacional por Cambiemos, Atilio Benedetti.

Perdidas para el Justicialismo las legislativas de 2009, Sergio Urribarri se posicionó como el nuevo conductor del PJ, y con  él, arco peronista no toleró disidencias internas y obligó a los peronistas no kirchneristas a ir por fuera de la estructura partidaria. Este fue el caso de Busti- hoy adentro del frente Somos Entre Ríos que armó Gustavo Bordet-.  Resultado: separados, los peronistas ganaron en 2011, 2013 y2015.

Se vienen las PASO

En tres semanas se celebrarán las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Diversos sondeos de opinión pública describen un escenario con un nivel elevado de Indecisos. Si tenemos en cuenta estos datos, podemos descifrar los votos duros (que no cambian y constituyen el piso electoral de cada fuerza): PJ-30-35%, CAMBIEMOS 20-25%, INDECISOS-25-30%.

A diferencia de la provincia de Buenos Aires, en el distrito electoral entrerriano, las fuerzas competentes con posibilidad de ganar son el PJ y CAMBIEMOS. El arco peronista busca plebiscitar la gestión del Gobernador Gustavo Bordet, quien ganando con su lista 2, se posicionaría como el indudable candidato a retener la provincia en 2019. Por el lado de CAMBIEMOS, y con un candidato que ya les ganó en 2009 a los muchachos peronistas Unidos en la Diversidad (Busti-Urribarri), buscan que el Cambio llegue a la provincia de los dos ríos.

Lo cierto es que la opinión pública le tiene desconfianza al cambio y sus expectativas, más que nada en el aspecto económico y eso le dificulta el discurso de campaña a CAMBIEMOS. En tres semanas, podremos saber si los muchachos peronistas unidos triunfarán, o si los entrerrianos se a apoyar un cambio que trae consigo la incertidumbre, pero también, las promesas de un futuro mejor para Entre Ríos.

*Politólogo

Especial para www.diamanteradio.com

 

 

28/05/2017

El Cambio en Entre Ríos: Se para, se retrasa o se acelera.

(Por Nico Loza*)

A nivel Nacional

Al peronismo le está costando entender el relativo éxito de Mauricio Macri en las encuestas. El presidente no goza de una superpopularidad, de esas que abundaron en la Latinoamérica de las centroizquierdas populistas victoriosas y las tasas de crecimiento chinas. Ningún presidente, de hecho, hoy tiene superpopularidad: Temer, Bachelet, Maduro y tantos otros están por el piso. Pero así y todo, lo cierto es que hoy Macri es uno de los mandatarios más populares de la región, y ese dato no puede soslayarse, manifestaba Julio Burdman hace pocos días. Parece razonable.

En este marco, el peronismo está intentando construir una (nueva) conducción, pero pareciera que la única figura capaz de conducir a semejante monstruo es la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien, según la mayoría de los sondeos, posee entre 20 y 30 puntos de intención de voto. Este escenario es muy complicado para el peronismo nacional.

A nivel provincial

En la provincia de Entre Ríos, el gobernador Bordet, aún no ha definido los nombres de los entrerrianos que quiere que representen al PJ y a la provincia (tema arduo de debate el tema de la representatividad y la disciplina partidaria), pero todo indica que elegirá una lista de sus mejores hombres y mujeres, y que se disolverá la disputa interna en una alternativa más o menos sintetizadora de las posturas internas del peronismo entrerriano. Que el kirchnerismo sea minoritario en Entre Ríos, es para el gobernador una ventaja, dado el nivel de fanatismo y conflictividad que este sector representa.

Según algunos estudios, las próximas elecciones serán instancias electorales en las que el elector vote con el criterio bolsillo, es decir, con las frases “no estamos bien pero la economía está empezando a salir”, o “creo que la cosa por aquí, en la economía no va” van a dar una orientación en la elección de los legisladores nacionales.

Con voto económico, o con voto político, es preciso señalar que la alternativa de Cambiemos en la provincia de Entre Ríos, estuvo en 2015 a punto de arrebatarle el Ejecutivo Provincial a la maquinaria peronista que ha gobernado 16 de los últimos 30 años en la provincia. Dependerá de la virtud y la sensatez dl gobernador ofrecer nombres elegibles para el ciudadano entrerriano, que pare, retrase o acelere el cambio que se dio en el nivel nacional en 2015.

*Politólogo

 

14/05/2017

Los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones tradicionales, son parte del siglo XX.

(Por Nico Loza)

Con el triunfo de En Marcha! En Francia, se confirma la sentencia de muerte a las organizaciones tradicionales partidistas y sus semejantes.

En Argentina, estamos asistiendo a la administración de un nuevo gobierno que le ganó, nada más ni nada menos, que a la máquina política, electoral y clientelar más grande del siglo XX: el peronismo.

Las sociedades occidentales están viviendo una experiencia de dinámica de la información y la comunicación que deja atónitos a todos aquellos formados en la lógica de las ideologías y de las ideas fuertes y cerradas. Estamos entrando en las sociedades abiertas, democráticas del siglo XXI.

Ya el sociológico Ulrich Beck había dicho por los años 80’ que los partidos políticos y sindicatos eran organizaciones zombis, hoy son organizaciones muertas y obsoletas. No tienen más representatividad con capacidad progresista.

Quienes puedan leer la realidad con el lente de la complejidad, el pluralismo, las nuevas tecnologías y la diferencia, serán los protagonistas de esta etapa de la democracia liberal de carácter participativo. Adiós a la representación jerárquica y tradicional.

 

30/04/2017

¿Se para el avance de la Derecha? El caso francés

(Por Nico Loza*)

Analistas y periodistas políticos predecían hasta hace muy poco, un avance generalizado de la derecha similar al avance de esta tendencia política en la década de los ochenta con Reagan y Thatcher.

Con el retroceso de los gobiernos populistas de izquierda en Latinoamérica, las miradas de los especialistas políticos se enfocaron en analizar el ascenso de fuerzas políticas de tendencia de derecha como la alianza Cambiemos de Mauricio Macri en la Argentina.

En los Estados Unidos, con el triunfo de Donald Trump, podemos reforzar esa hipótesis. Lo cierto es que Trump se encuentra muchísimo más a la derecha en el arco político que el presidente argentino. Trump es nacionalista, autoritario, espectacularista y xenófobo. Un auténtico Out-siders, a diferencia de Macri que podemos decir que posee un liderazgo de tipo institucional-demo-liberal.

En el Viejo Continente, se habla del ascenso de la ultraderechista Marine Le Pen con su Frente Nacional, y, hasta ayer –que hubo primera vuelta en Francia- era la favorita a tener más votos. Esto no fue así y, el centrista, globalista y europeísta Macron fue quien salió el más votado.

¿Es una esperanza para la democracia liberal que en la cuna de los DDHH no gane el nacionalismo populista de derecha? ¿Se para el avance de la Derecha  en los países desarrollados? ¿Por qué la derecha del cambio no triunfó en el Ecuador correísta? Nuevamente los procesos históricos desafían a los apurados pronósticos de los analistas y periodistas, dándonos a entender las particularidades de cada región y tirando afuera del análisis aquellas miradas y pronósticos generalistas, evolucionistas y universales.

Cuando Venezuela y su dictadura no deja de ser noticia, cuando los argentinos no logramos estabilizar el cambio y concretar que la economía reaccione, cuando Trump tira “La Madre de todas las Bombas”, cuando el terrorismo islámico continua con sus atentados en Occidente, Francia se prepara para una elección histórica. La Patria de la Revolución debe optar, el 7 de mayo, por un presidente, debe optar por Le Pen o por Macron.

 

09/04/2017

Bienvenidos a la posmodernidad: Un cambio de época en la Argentina

(Por Nico Loza*)

La marcha del #1A y el Paro General del 6 de abril son la manifestación del choque de épocas en nuestro país. Se está dando en la Argentina un proceso de cambio: de la modernidad a la posmodernidad. El futuro ya llegó. ¿Será para mejor o traerá consigo las no- certezas propias del Siglo XXI? Eso no lo sabemos.

Esta semana se produjeron dos acontecimientos interesantes de analizar. El primero fue La Marcha por la Democracia del 1 de abril. Convocada por las redes sociales con características de las manifestaciones “espontáneas” de la era digital 2.0. Básicamente, las consignas eran de: Democracia, República, apoyo al gobierno de la coalición de gobierno Cambiemos. Una marcha en contra del Populismo. Por otro lado, el día 6 de abril, los sectores del trabajo, las centrales obreras y agrupaciones de izquierdas, llevaron adelante un Paro General-el primero en la administración Macri- para reclamar y marcarle al gobierno el cambio de su política o modelo económico. Se podría decir, que existió una manifestación a favor y otra en contra del gobierno de Cambiemos. La sociedad está polarizada, en un proceso de cambio cultural y de época que trasciende al gobierno y a las estructuras sindicales obreras.

La marcha del 1A fue convocada desde una perspectiva ciudadana, mediante las redes sociales de manera horizontal y desde “abajo hacia arriba”, mientras que el Paro General fue convocado por las estructuras y organizaciones clásicas de la modernidad del siglo pasado: sindicatos, gremios, partido políticos, etc.

Sin intenciones de medir o hacer una valoración acerca de  si la Marcha por la Democracia o El Paro General fue más contundente, podemos afirmar de manera objetiva que representan y expresan dos épocas diferentes: una del Siglo XXI y otra del Siglo XX. Una de la modernidad y otra de la era posmoderna.

Macri y su equipo con su estilo flexible, vaporoso y superficialmente posmoderno  tiene un desafío histórico, y es de demostrar si es el gobierno que consolidará la posmodernidad gubernamental en la Argentina o se quedará a mitad de camino, siendo solo de bisagra o el último resabio de la modernidad.

Lo interesante es que la Argentina está viviendo un proceso de cambio cultural que se está manifestado socialmente en las calles dentro de las reglas del juego democrático liberal, cuando en Europa y en EEUU la derecha y los autoritarismos populistas están tomando el protagonismo de la historia (historia así, sin H, porque es la de historia posmoderna). El futuro llegó, para mejor o peor, pongámonos contentos. Bienvenidos a la posmodernidad. 

*Politólogo

 

 

 

 

26/03/2017

Del populismo, la posverdad y la vigencia de Marx

(Por Nico Loza*)

 Desde que Mauricio Macri asumió la presidencia de la Argentina, la mayoría de los medios de comunicación nacionales (Radio Mitre, Clarín, La Nación) se encargaron de atribuirle al monstruo del populismo todos los males de los argentinos. Esto no es nuevo y ya ha sucedido a lo largo de la historia de nuestro país.

De esta manera, se presenta al populismo (concepto complejísimo de definir hasta para los teóricos de la academia) como el gran mal que aqueja a la Argentina, es decir, para estos formadores de opinión, básicamente el populismo es el peronismo, en cualquiera de sus versiones: la kirchnerista, la pejotista, la territorial de los gobernadores, en fin, todo lo que referente al peronismo. 

Desde diciembre de 2015, no está más el populismo gobernando la Argentina, al menos si lo entendemos como lo definen los medios de comunicación nacionales. Ahora estamos asistiendo a la era de la posverdad, de la transparencia comunicacional –como diría el filósofo italiano Vattimo- acá, en esta etapa la verdad no existe, existen las interpretaciones nietzscheanas. Entonces, en Argentina, gobierna la posmodernidad, la posverdad, gobierna Macri, ese pareciera ser el relato de Cambiemos. La coalición gobernante se presenta como un conjunto de hombres y mujeres falibles, que no son los dueños de la verdad y que van aprendiendo día a día a gobernar el país.

Un gran manto comunicacional cubre al gobierno de Cambiemos, lo presenta como la posmodernidad, la democracia y todas las lindas características de los países desarrollados de las democracias liberales, pero lo cierto es que hay un alto porcentaje de la ciudadanía que no aprueba la gestión de Macri. Para no ir más lejos, en la ciudad de Rosario solo el 17 % de los encuestados aprueba la administración nacional.

Hay una frase que se le atribuye al General Perón, que dice: “el órgano más sensible del hombre es el bolsillo”, y pareciera ser que es así. En momento de crisis económica, con una realidad difícil para amplios sectores de la ciudadanía, el gobierno de la posverdad pide “paciencia y esfuerzo individual” y siguen culpando al populismo de la situación actual.

En un año electoral, con una economía que no da señales de crecimiento; invocar al populismo es como nombrar al diablo un Viernes Santo. Algunos complejos académicos y periodistas de derechas podrán hablar de la posverdad, la caída de los relatos y de lo mal que hacen los populismos a las institucionalidad liberal democrática, otros, los de izquierda, reverán los escritos de Karl Marx y su lucha incansable contra la injusticia social, la concentración del capital; y, la mayoría de los ciudadanos, esperará, que ese enfoque economicista, se haga realidad de manera más simple: cuando se reactive el consumo, y cuando el mango alcance. 

*Politólogo

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12/03/2017

Internas abiertas o internas cerradas: el PJ está que arde

(Por Nico Loza*)

La campaña electoral en la provincia arrancó en un marco de recesión económica nacional y, si bien falta junio: oficialización de lista de candidatos; agosto: primarias abiertas y simultáneas; y octubre: elecciones legislativas generales, los aspirantes a las bancas en el Congreso Nacional por el Partido Justicialista de Entre Ríos ya comenzaron a anotarse.

El primero en anotarse en para diputado nacional fue el ex intendente de Paranáy actual titular del EPRE José Carlos Halle, quien es resistido por los grupos duros del kirchnerismo de la provincia y en especial por los dirigentes paranaenses que perdieron en 2015: Blanca Osuna, José Cáceres y el diputado nacional Julio Solanas. Estos últimos, quieren una interna cerrada para legitimar los candidatos que proponga el gobernador Bordet para las legislativas.

¿De qué se trata la estrategia K del PJ de la capital entrerriana? Es bastante simple a pesar de lo confuso que resulta. Se trata de realizar una interna informal con los afiliados del Partido Justicialista de la ciudad de Paraná para legitimar el candidato que, según fuentes confiables, iría en el tercer lugar en la lista “oficial”, acompañando a Concepción del Uruguay y Concordia.

Halle, que cuenta con el apoyo del Gobernador  Bordet y  del  vice Bahl, ha manifestado que: “El fútbol se juega once contra once, con las reglas que están marcadas. Pero ahora resulta que se les ocurre jugar al polo antes y después jugar al fútbol. ¿Cómo es esto de hacer una pre interna para legitimarse? Hay que legitimarse ante los votantes de Paraná, porque somos dirigentes de los trabajadores, de los peronistas, de los no peronistas. Hay que exponerse ante la gente, no en un una interna amañada, chiquita”.  De esta manera, el ex intendente de Paraná, en consonancia con la Ley Nacional PASO que sancionó el kirchnerismo en 2009 para generar más transparencia, representatividad y participación ciudadana, desterró la idea de la interna cerrada,  que calificó de “retrasar  40 años la vida interna de las partidos”.

Lo cierto es que la campaña electoral ya arrancó y los candidatos empezaron a anotarse y desarrollar sus estrategias. Si habrá internas cerradas o directamente PASO, será un hecho que no solo afectará al PJ, sino que, modificará el escenario político entrerriano.

*Politólogo

Prohibida su reproducción sin citar fuente.

Redacción especial para www.diamanteradio.com