Que estamos en una complicada situación económica en el país, no es novedad para nadie, y menos para los trabajadores. A la complicada realidad argentina, de crisis e inflación, es apropiado destacar la actuación de los gremios municipales del departamento Diamante, adheridos a la Federación Entrerriana de Sindicatos de Trabajadores Municipales (FESTRAM).



PARITARIAS Y CONVENIOS COLECTIVOS EN EL DEPARTAMENTO DIAMANTE.

Que estamos en una complicada situación económica en el país, no es novedad para nadie, y menos para los trabajadores. A la complicada realidad argentina,  de crisis e inflación, es apropiado destacar la actuación de los gremios municipales del departamento Diamante, adheridos a la Federación Entrerriana de Sindicatos de Trabajadores Municipales (FESTRAM).

La experiencia de los gremios de las ciudades de Diamante y Ramírez, utilizando  la herramienta del debate y diálogo, siempre con el objetivo de lograr acuerdos para beneficiar a  afiliados y no afiliados trabajadores, ha sido positiva.  

Ampliando las consideraciones, es menester comentar como se han desarrollado las paritarias y los convenios colectivos de los municipales.  Recordemos que el gobierno nacional fijó en su momento una pauta salarial en torno al 15 % para los acuerdos del presente año.  Inmediatamente los gobiernos provinciales opositores criticaron el índice, pero adhirieron muchos de ellos a la medida impuesta, convenientemente a lo que supuestamente era una obligación decretada, aún por encima de la autonomía que en este sentido gozan. 

En este contexto las reuniones con el sector docente y público de Entre Ríos, con sus respectivos representantes gremiales comenzaron sin acuerdos. El combativo sector docente realizó innumerables medidas de fuerzas en defensa del salario, alcanzando en  paritarias un 19 % y que el gobierno provincial por las propuestas presentadas a la fecha pretende cerrar en un 26 o 27% lo que los dejaría a unos 15 puntos como mínimo de las proyecciones inflacionarias.

Los empleados públicos entrerrianos corren la misma suerte. Continúan en una situación difícil, con una problemática de arrastre a lo que se suma una constante pérdida del salario, con un básico de la escala más baja del escalafón: unos $2.552 adornados con todo tipo de adicionales, muchos de ellos no remunerativos.

Todo ello no hace más que disfrazar un proceso de negociaciones lamentables que suman décadas llevadas adelante por los que dicen ser defensores de los trabajadores nucleados en sindicatos de orden nacional que seguramente movilizan mucho,  pero consiguen poco en “blanco” y generan al Estado una suerte de evasión o defraudación monetaria en las cajas como en las arcas de nuestro  país y provincia.

Es así que no dejamos de estar gratamente sorprendidos con el sector municipal, con sus sindicatos, que superaron mediante negociaciones, todos los techos que se quisieron imponer.

La mayoría de los gremios municipales, salvo los que están adheridos a los acuerdos de la provincia, superaron el 25% o 30% con constante discusión con el departamento ejecutivo. Es importante reconocer el esfuerzo de estos colectivos de trabajadores que sin proyección, ni estar en las esferas de lo mediático y sin ser miles sus afiliados,  reservadamente se han preocupado por superar esta difícil coyuntura, no cerrando paritarias e imponiendo cláusulas de revisión en Ramírez y cláusula gatillo en Diamante.

Por eso nombrábamos estas ciudades que hemos tomado de ejemplo. Seguimos el accionar de Diamante de hace tiempo y nos informamos también de lo que sucede en Ramírez y subrayamos el desarrollo y avance que sus dirigentes con sus comisiones directivas han logrado.

Observamos básicos que en muchos casos doblan, triplican o cuadruplican a los de la provincia, con un trabajo constante de paulatino crecimiento, conquistas que son reconocidas por sus bases, que siguen en permanente unidad y organización para sobrepasar los problemas imperantes e impulsan convenios colectivos o paritarias acordes a los días vividos que benefician a todo el conjunto.

Coincidimos con los dirigentes Carlos Zapata y Marcos Romero, son tiempos difíciles, donde la política económica nacional  ha impactado en los trabajadores. Justamente  no perder poder adquisitivo es un objetivo de trabajo gremial y estará en la conciencia de cada uno de los que demonizan a los sindicatos, ser cómplices.

Mientras tanto, las asociaciones gremiales de Ramírez y Diamante siguen comprometidas con su propia historia, identificados por su lucha permanente que no se detiene y seguramente perdurando en el tiempo.

De la redacción de Diamanteradio.com

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