Los transportistas de menor escala dijeron que los gastos fijos no paran de subir y que los servicios se pagan por debajo de lo establecido. Debido a esto muchos salen a la ruta sin el seguro al día o con cubiertas gastadas.

No son empleados y tampoco empresarios del transporte: son propietarios de camiones, uno o dos a los sumo, y en total 500 que en el Departamento, muchos de ellos manejados por sus dueños. Pero la situación económica, la inflación que no para de aumentar y el incremento en los gastos fijos dejaron al sector, que no está protegido por ninguna cámara o gremio, trabajando a pérdida en la actualidad. 

Debido a esta situación, decidieron autoconvocarse en la ruta para reclamar por su situación y alertar sobre los peligros que esta crisis puede acarrear, entre los más importantes el aumento de los accidentes debido a la circulación de estos vehículos con cubiertas que ya han cumplido su ciclo. 

“Algunos de los accidentes que tienen como protagonistas a camiones se han registrado por estar equipados con gomas que han cumplido su ciclo. Una cubierta de camión oscila en los $15.000, y que cada transporte lleva 18 gomas, pero con la situación económica actual, esa inversión es imposible de realizar”, alertó Darío Sturtz, referente del sector. 

El vocero de los transportistas de menor escala remarcó que se decretó un aumento en la tarifa del 17%, además de una cláusula gatillo, pero nada de todo eso se ve reflejado en la carta de porte, razón por la cual “se está cobrando aproximadamente un 35% menos de lo que deberíamos percibir”. 

“Lamentablemente no hay quien controle que se respeten las tarifas vigentes. Si se nos pagara lo que corresponde, podríamos tener todo en condiciones. Sin embargo, a la hora de hacer frente a las cuentas, algo se deja de lado, y ese algo, muchas veces, es el seguro”, argumentó dejando en claro otro de los grandes peligros que hoy en día existen en las rutas: la circulación de camiones que no tienen el seguro en regla. 

Según explica el sector, muchos que tenían más de un camión debieron vender una unidad y debieron resignar dar trabajo a un chofer porque los números no cierran: “Todos los días recibo llamadas de conductores que se han quedado sin trabajo y no saben qué hacer para conseguir uno. Pero con la situación actual, muchas veces tener un chofer significa que el empleado gana más que el propietario”, explicó Sturtz. 

Otro problema se presenta con el aumento constante de los combustibles: el diesel, si lo pagan al contado, lo pueden conseguir a $37 el litro, pero si lo abonan a 30 días trepa a $41: “En definitiva, son costos fijos que cada vez se hacen más difíciles de afrontar. Lo mismo pasa con los peajes, los impuestos y los repuestos… todos costos que no se pueden evitar y que no paran de aumentar”. 

Según informó, el transportista cobra por tonelada y que lo máximo que puede llevar un camión son 30.000 kilos: hasta 10 kilómetros la tonelada se cobra $145, y pasada esa distancia el precio comienza a subir. 

Ahora el sector espera que el movimiento de autoconvocados sea recibido por las autoridades para así buscar una solución urgente a esta situación: “Hemos elevado pedidos de reunión a autoridades municipales, provinciales y nacionales, pero hasta el momento el único que nos recibió fue el diputado nacional Juan José Bahillo”, finalizaron. 

Fuente Informativa: El Día Gualegaychú - Campo En Acción

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