En 1983 con el retorno de la vida democrática, la provincia de Entre Ríos empezaba a configurar un sistema de partidos que duraría hasta 1999 y sería de tipo bipartidista, con el Partido Justicialista y la UCR como binomio protagónico de la vida del sistema político entrerriano.

El 2019 puede ser la reconfiguración del sistema de partidos entrerriano

Por Nico Loza*

En 1983 con el retorno de la vida democrática, la provincia de Entre Ríos empezaba a configurar un sistema de partidos que duraría hasta 1999 y sería de tipo bipartidista, con el Partido Justicialista y la UCR como binomio protagónico de la vida del sistema político entrerriano. A partir de 2003, el sistema de partidos en la provincia se transformó, en lo que el célebre politólogo italiano Giovanni Sartori denomina: sistema de partido predominante, con el PJ como la organización partidista eje.En 2011se alcanzó la mayor ventaja de la historia de las elecciones entrerrianas.El monumental 56 % urribarrista en primer lugar seguido por las segunda y tercer fuerza con un 18 %, es decir, más de 30 puntos de diferencia. En 2015, esa predominancia del justicialismo se diluyó y el actual gobernador GustavoBordet le ganó por apenas 2.5 % al ruralista Alfredo De Angeli y en las legislativas del 2017, Atilio Benedetti se impuso al partido del gobernador por 15 puntos, incluyendo una victoria en la capital del peronismo: Concordia.

Bordet piensa sentarse cuatro años más en el sillón de Urquiza y las últimas encuestas que se han hecho públicas le permiten imaginarse gobernador hasta 2023.Si bien  se enfocan en la imagen positiva –alrededor del 60%- y no en la variable de intención de voto.

Esos números de imagen positiva hacen a Bordetilusionarse y seguir generando la buena percepción que tiene parte de la ciudadanía independendiente de su persona y de su gestión, dado que ha mostrado cierto corte de relación política con los personajes del populismo kirchnerista en la provincia y elegido la sensatez y la racionalidad por sobre el fanatismo, la fe y el relato.

Por otro lado, la oposición entrerriana se entusiasma con el desgaste que ha tenido el peronismo desde el 56% de Urribarri allá por el 2011.Es preciso destacar que el ex gobernador supo encarnar el populismo a nivel subnacional en todas sus dimensiones, con sus vicios y sus virtudes.

Otros elementos que lee la oposición son los altos niveles de rechazo de los principales dirigentes del PJ en los departamentos y localidades de cabecera y  los casos de corrupción y la ilegal ingeniería en la legislatura entrerriana que sirvió de caja de la vieja dirigencia.

El 2019 se presenta como el año de una elección que será la de mayor competitividad de los últimos tiempos, que a ciertos nostálgicos les hace recordar la época en la que el sistema de partidos de la provincia era de tipo bipartidista. ¿Se configurará nuevamente ese tipo de sistema? Los datos indican que las probabilidades de alternancia y la reconfiguración hacia un sistema bipartidista con el justicialismo y cambiemos parece acercarse.

 

*Politólogo, docente y analista de opinión pública.

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