Según Fada, de cada $100 de renta que genera una hectárea agrícola, $60,90 se lo llevan los distintos niveles de Gobierno

El nuevo esquema de derechos de exportación, el aumento del tipo de cambio y la baja de precios de los cultivos marcan un nuevo escenario. En este marco, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada), publicó su informe trimestral que marca una participación del Estado del 60,9% para el promedio ponderado de los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol. Esto significa, que de cada $100 de renta (ingresos menos costos) que genera una hectárea agrícola, $ 60,90 se lo llevan los distintos niveles de Gobierno. Al detallar cultivo por cultivo, se detecta que la participación del Estado en soja es del 67,7%; en maíz, del 55,6%; en trigo, del 48,1% y en girasol, del 62,2%.

Respecto a la medición de junio, el índice creció del 55,8% al 60,9%. Al respecto, David Miazzo, economista jefe de Fada, detalló: “Este incremento de 5 puntos puede explicarse por los nuevos derechos de exportación, combinados con la baja de precios y amortiguados por la suba del tipo de cambio”, y agregó: “Si bien es un incremento con respecto a junio, es la segunda menor marca de los últimos doce años”.

Dex y dólar

Desde Fada resaltaron que la suba que se dio en el tipo de cambio ayudó a disminuir el impacto de los nuevos derechos de exportación, a pesar de que gran parte de los costos agrícolas se encuentran dolarizados. Al respecto, identificaron que el 64% de los costos de una hectárea de soja están estrictamente dolarizados, y el 36% están pesificados. En el caso del maíz, la diferencia es más abrupta dado que los fertilizantes y semillas tienen más peso que en la soja, por lo cual, los costos dolarizados ascienden al 67%, mientras que los pesificados alcanzan el 33%.

Otro dato relevante que se desprende del indice, es el mayor efecto de los nuevos derechos de exportación en maíz y girasol, menor en soja, porque el incremento fue menos, y en trigo, por la fortaleza del precio. En este sentido, cabe recordar que el trigo, el maíz y el girasol, tenían 0% de derechos de exportación y con el nuevo esquema pasan a pagar $4 por dólar exportado, con un dólar de $ 38 equivaldría una alícuota del 10,5% y, si se considera un dólar de $ 40, la alícuota sería del 10%. En el caso de la soja, se redujeron los derechos de exportación vigentes al 18% y se le agregaron los nuevos derechos de exportación. Es decir, que sería 18% más $4 por dólar exportado, lo que equivale a una alícuota de entre 28% y 28,5% de acuerdo al tipo de cambio.

En cuanto a la rentabilidad, con el efecto combinado de todas las variables, el resultado después de impuestos en campo alquilado se redujo 23% en dólares contra junio en el caso de la soja, mientras que en maíz el impacto negativo fue del 43%. Según Fada, es entonces cuando se ve el efecto diferencial entre el incremento de la alícuota de los derechos de exportación que tuvo la soja del 2%, contra el incremento del 10% que tuvo el maíz.

Precios

Con respecto a junio, observaron caídas generalizadas en los precios disponibles en dólares de los cuatro cultivos. Tan es así, que la soja cayó 13%, el maíz 17%, y el girasol 11%. No obstante, aclararon que el trigo fue el que menos perdió, con una caída del 3%.

Al establecer una comparación contra septiembre de 2017, Miazzo indicó: “Se observó un movimiento positivo del 1% para soja y maíz, y una caída del 13% en girasol, pero lo que resalta es un incremento del 49% en el trigo, incluso después de los derechos de exportación”, y agregó: “El efecto en el trigo tiene dos componentes, uno internacional, con una suba del 28% en el precio, y el otro interno, con una suba que hace que el disponible cotice a un 123% del precio FAS, mientras que hace un año cotizada al 96%”.

 

Fuente Informativa: El Economista Diario

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