Hay sectores que esperan negociar los plazos para abonarlo. Otros dudan si podrán afrontarlo, debido al ahogo económico que atraviesan hace tiempo

Ya está publicado en el Boletín Oficial el decreto 1043/18, que establece que el sector privado cobrará un bono de fin de año de 5.000 pesos en dos cuotas, una a pagarse en diciembre y la otra en febrero. Si bien será de gran ayuda para los salariados, sobre todo para aquellos sectores menos beneficiados por los acuerdos paritarios y cuyo poder adquisitivo, por ende, se ha deteriorado ostensiblemente, la medida causó honda preocupación en empresarios y microemprendedores que están incluidos entre quienes deben afrontar este pago extra, en un contexto en el que la pérdida de rentabilidad se profundiza y junto con la caída en las ventas y los altos costos fijos ya obligó a cerrar sus puertas a muchos comercios e industrias de la región.

Si bien la norma menciona la posibilidad de otros montos y pagos en más cuotas, en la medida que haya consentimiento del gremio del sector, y el Gobierno dejó abierta la posibilidad de que "cada rama, cada sector, pueda ir negociando" y que incluso el bono se tome como a cuenta de futuros aumentos, hay quienes aseguran que estas contemplaciones no alcanzan para minimizar el cimbronazo que causará este pago extra en las empresas. Manuel Gabás, presidente de la Asamblea de pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) en Entre Ríos, señaló al respecto: "Para pagar el bono, necesitamos que sea a cuenta del IVA o de las leyes sociales o de los aportes jubilatorios. Las Pymes que atendemos y abastecemos al mercado interno ya manifestamos que no estamos en condiciones de abonarlo, y pagarlo sin compensación es agudizar más la situación crítica que viven muchas industrias, pymes, comercios chicos y de barrio que tienen empleados".

En este sentido, argumentó: "Tanto los sectores comercio, como servicio e industrial, sufrimos mes a mes caídas en las ventas, y en los últimos seis meses se profundizó. Van cinco meses de recesión con inflación. Entendemos que sí están en condiciones de pagarlo todos aquellos que en este modelo económico se ha beneficiado, que tienen que ver con los agronegocios, con el sector agroexportador, el sistema financiero, las industrias extractivas y también las pymes que asisten a esos sectores, como los bancos, las empresas recaudadoras, los transportes de caudales, las consultoras de las entidades financieras y de la Bolsa de Comercio, las empresas de transportes que han estado en actividad por la producción agropecuaria".

En este marco, advirtió que muchas Pymes están en situación crítica: "Cuando tus ventas no cubren los costos, se deja de pagar algo y con lo primero que se comienza es con los impuestos, después se van postergando los pagos a los proveedores, luego se terminan pagando en cuota los sueldos". "Todos los días hay industrias que caen. En el microcentro de Paraná, de los 440 locales que hay, más de un 10% está desocupado; en el Parque Industrial hay un 15% menos de puestos de trabajo. Este es el documento vivo que habla a las claras del achique que se viene dando", reflexionó. A su vez, subrayó: "Por las políticas de Estado actuales, la industria ha decrecido. Cuando se potencia y se trata de beneficiar a todo lo que tiene que ver con la exportación y en detrimento del mercado interno, las Pymes no podemos hacernos responsables de la situación que se esta viviendo y tener que contribuir con un bono". Sin embargo, admitió: "Sí nos parece saludable que haya un bono para el sector asalariado, porque eso alivia un poco la caída de las ventas. Hay que tener en cuenta que el sector asalariado abarca a más de 10 millones de personas y cada uno cobrará 5.000 pesos que van a mover el mercado". Fuenet Informativa: UNO Entre Rios

 

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